De cuando descubrí a Sofía Castell

Entrada escrita por L.J. Salart
y corregida por Celia M. Duro

«De cuando estuve muerta recuerdo las fiestas». Así empezaba el primer cuento que leí de Sofía Castell. Formaba parte de una antología privada de diversos autores que descansa en mi biblioteca, casi como un incunable tintado en piel de becerro. Recuerdo leer esa primera frase y detenerme. Ella sola era un universo de posibilidades, un mundo de referentes: la vida y la muerte, el olor a las fiestas del Hollywood clásico o de la nobleza británica.

sofia-castell-adopta-una-autora
Diseño de María Teresa (@MariaT0)

Cuando conoces a Sofía Castell te das cuenta que hay algo más que la mujer simple y sencilla que ella dice ser. Yo creo que es la herencia acumulada de generaciones de brujas en su familia; de brujas de verdad, de esas que maldecían pueblos por generaciones. En Sofía viven todas ellas y ella vive en muchos lugares y momentos.

Sus textos respiran realismo mágico y convierten lo fantástico en algo tan del día a día que no te das cuentas de que enfrente tienes hechos o personajes que viven en lo maravilloso. Herencia de brujas. Sus frases suenan al jazz que escucha y sueña, al que rememora de sus boites de cabecera cuando viaja a París. Y también al cine clásico, en blanco y negro o en color, con diálogos que ya no se escriben o musicales que ya no se componen. A Sofía tampoco le gusta el final de La La Land. Y con todo ello, sus palabras saben a gasolina y a tubos de escape, a sus largos viajes por carretera y a sus charlas de mecánica.

Sofía dice que es alguien simple. Pero para mí es un perfecto personaje poliédrico, de los que cree en el amor pero no lo necesita, de los que te dice que su vida es aburrida, pero que se vuelve intrincada y sorprendente en sus anécdotas vividas. De esos que cuanto más conoces, más sabes lo que te esconde.

Sofía Castell es una autora por descubrir. La he adoptado para empujarla a lanzarse al gran público, para que sus textos privados sean públicos, para que salga de su zona de confort y se lance al vacío. Lo peor es que ella lo sabe y me ha dado su consentimiento. En mis próximas entradas os seguiré descubriendo a Sofía: una entrevista y una reseña de sus artículos serán los próximos contenidos.

Por cierto, no os revelaré cómo seguía el relato con el que descubrí a Sofía Castell, permanecerá en mi biblioteca y será ella quien decida publicarlo en algún otro lugar. Se lo podéis pedir.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s