Alice Kellen: lluvia de emociones

Entrada escrita por Bea (@novelettish092)
y corregida por Udi (@LaUdelMig).

Voy a coger aire para empezar, porque hablar de esta escritora para mí es muy importante y todo un verdadero honor. Sin duda una de mis favoritas. ¿Por qué? Porque uno sabe perfectamente cuándo alguien se convierte en favorito. En mi caso, Alice Kellen llegó a mí mediante Llévame a cualquier lugar. Lo vi, y el título, la portada y la sinopsis me llamaron la atención, todo en uno. No dudé mucho más y lo compré enseguida. Con él descubrí que me gustaba, que era una escritura muy bien llevada y que contaba una historia que entretenía, con cosas que la hicieron especial y detalles que no se olvidan. Evidentemente por un libro no puedes asegurar que será tu favorita, no puedes confiar en que te gustará todo lo que leas. Yo intuía algo ya; si os soy sincera, me gustaba demasiado cómo escribía. Cuando cogí un segundo libro, con muchas ganas, lo que me encontré fue la absoluta convicción de que ella tenía que estar en los primeros puestos de mi estantería, de mis lecturas y relecturas y de mis recomendaciones más sinceras siempre. Para nada me equivoqué, porque no me ha fallado en ninguna publicación: todas sus historias han sido especialmente perfectas para mí. Suelo echar de menos su escritura y tengo que releerla por necesidad.

¿Por qué tendríais que leer a Alice Kellen? Por millones de razones, pero solo os hará falta leeros un libro suyo para comprenderlo. Cada lector es un mundo, pero todavía no me he encontrado a ninguno que me hable en sentido negativo de ella, y eso debe de significar algo. Pero para convenceros más de este hecho, qué mejor que hablaros de uno de los libros que más me han marcado a lo largo de mi vida como lectora…

Sigue lloviendo

Cualquier libro de Alice Kellen es adecuado para recomendárosla, porque para mí su escritura es perfecta, pero Sigue Lloviendo es… Bueno, no sé ni cómo hablar de él sin que me tiemble algo. No, juro que no exagero. Una de las cosas que me ha dado este libro ha sido emociones a flor de piel, muchos sentimientos y mucho dolor compartido con los protagonistas. He decidido releerlo (no sé cuántas veces van ya) para poder hablaros de él con las sensaciones recientes. No hay mejor forma de hablar de un libro que cuando aún estás procesándolo en tu mente, digiriendo todo lo que te han dado sus páginas.

Siempre que empiezo a leerlo me pasa algo automático: el cuerpo me pide respirar porque el corazón me martillea. Me pide que lo lea tranquila, sin prisa, sin perderme ni una coma. He llegado hasta a leer lo mismo varias veces, cada escena, cada frase, cada diálogo…Es maravilloso.

Ojalá pudiese entrar en su mente y eliminar el sufrimiento, colorear las zonas grises, reparar lo que se ha roto… Porque ese es el único modo de arreglar también todo lo malo que hay en mí. Víctor

sigue-lloviendoLa desesperación del principio es desgarradora. Me encuentro a dos personas con sus respectivas almas hechas añicos. Y es gris y no lo entiendes porque conoces a Víctor y comprendes todo lo que siente, todo lo que le duele lo que está haciendo en ese momento. Pero también conoces a Sara y entiendes que quizá el dolor que siente es por culpa de él, aunque no sepas por qué o de qué manera han llegado a eso. Sientes con ellos la dureza del momento con mucha intensidad, llegando al punto de preguntarte el porqué de algo tan inhumano cuando lo verdaderamente humano que ves entre líneas es el gran amor que el ambiente permite que respiremos. Pero es un amor en el que la mitad que lo llena está apagada, sin vida y sin poder sentirlo entero.

Ya con sólo treinta páginas tienes un nudo indescriptible, que se intensifica luego con un poema, el cual sirve como título a lo que dejamos atrás y a lo que viene después, que es tan perfecto, tan significativo, tan necesario en el momento… El pecho se te aprieta el doble. Alice consigue que leamos entre versos el dolor del cambio cuando el amor, por desgracia, no es protagonista del exterior, pero siempre es eterno en los recuerdos que mantienen en forma el sentir del corazón.

Y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo sí, menos en mí, donde te sobrevives.
Pedro Salinas

Esos encuentros que nos emocionan siguen su curso, obedeciendo al destino que no permite que algo tan natural pase de largo. Y es que, ante todo, el libro desprende naturaleza, la realidad de lo dura que a veces se nos plantea la vida, los dolores que estamos convencidos que nos somos capaces de soportar. Es un libro que, a pesar de leerlo varias veces, siempre sientes ansias de seguir, de profundizar en los personajes a medida que van entendiendo cómo les toca vivir la vida y las guerras que sostienen entre sus mentes y sus almas, que no quieren nada más que juntarse y ser una, pero que algo se lo impide.

Vives momentos de desesperación absoluta, el sí pero no, el no pero por favor, sí. Cuando un libro te hace sentir tanto es por algo. Prometo que no soy más que un amasijo de emociones apretujadas entre sí cada vez que leo las líneas tan intensas de esta historia tan profunda, tan agradablemente escrita, que mis ojos no se cristalizarían si no fuera así. Con él cada relectura es una nueva intensidad interior. Siempre he dicho que este libro resucita emocionalmente, porque cuando piensas que ya no puedes sentir nada en absoluto leyendo por alguna decepción, lo abres y se lleva las restricciones obligándote a sentir de mil maneras distintas.

Aún siento la yema de sus dedos sobre mi piel, quemándome en cada punto que nuestros cuerpos se tocan. Es un misterio el deseo y la vida que ella siempre ha conseguido despertar en mí. Desde el primer día. Hasta el último. Víctor
Siento como si unos dedos me estuviesen pellizcando el corazón en este preciso momento. Sara.

sigue-lloviendo2El dolor. Ese indiscutible protagonista de nuestras vidas. Nos rige y nos manda de la forma más cruel, limitándonos, negándonos razones humanas para vivir. Alice Kellen nos muestra que sí, que la vida es así y que el dolor está ahí porque viene de repente arrasando con todo, dejándonos vacíos, sin sentido. Como bien enseña a través de Sara, a la vez que te sientes morir también anhelas un soplo de vida, algo que calme la desolación, que te empuje hacia adelante. Se ve perfectamente cómo es complicadísimo hacer algo que necesitas y, sin embargo, pensar que no es correcto, que luego dolerá más. Y Víctor nos dice que hay cosas de las que no se puede huir porque da igual cuánto te alejes: los recuerdos siempre siguen ahí. Quedarse quieto no es una opción, arriesgarse e intentar respirar de una manera distinta es una obligación. Y solos es muy difícil respirar, porque a veces alguien que nos ha enseñado a hacerlo de una forma determinada es el único que sabrá dirigir nuestros suspiros diarios, es el que nos ayudará a recuperar el oxígeno que nuestra vida necesita. Quizá la vida a partir de un momento en adelante no puede seguir en soledad porque hay motores que uno mismo no tiene. Hacen falta piezas que encajen para que una maquinaria tan compleja como el corazón, que es el instrumento indispensable, se mueva con la vida para hacerla real.

Víctor y Sara muestran sus almas en esta historia y nos enseñan mucho de la vida. Comparten un dolor y deben afrontar el cambio drástico y cruel que se les impone. Son dos personas que están en un mismo camino, pero separados un milímetro por una línea invisible para que no puedan verse el uno frente al otro. Una línea que se vuelve borrosa por la necesidad interior del amor. Un amor partido en dos que nunca volverá a ser el mismo. Hacerlo sobrevivir es lo único necesario para luchar por la vida que les queda.

Solo somos un cúmulo de matices que sacamos a relucir en según qué momentos. Sara

Así que, ¿por qué leer Sigue Lloviendo de Alice Kellen? Porque nos regala una gran lectura de sanación. Porque la escritura te llena interiormente y se quedará dentro para siempre. Porque la historia es madura, tan real que casi puedes tocar el dolor con los dedos. Porque eres testigo de cómo evolucionan las roturas que no se ven a simple vista, de cómo van juntándose trozos que creías rotos y porque, aunque ningún objeto vuelva a ser igual después de romperse y unir sus pedazos, conservarlo, cuidarlo y quererlo es más fuerte que cualquier pegamento. Porque no hay que mirar a otro lado si lo que se siente es verdadero. Porque no es necesario huir del dolor, solo permitirse afrontarlo con apoyo. Porque nunca para de llover en los corazones, porque la lluvia de emociones es eterna… Definitivamente, porque no leerlo es un error.

Ha sido un placer hablaros de esta magnífica obra maestra y de una de las escritoras que más me apasionan y me apasionarán siempre. Desde aquí, gracias a ti, Alice. Siempre te lo digo, porque consigues que me aleje mucho de lo real y encuentre tranquilidad y consiga viajar cada vez que abro un libro tuyo.

Y termino dándole las gracias a Adopta una autora por permitirme este espacio para hablaros de libros magníficos y lo que conllevan en nuestro interior. Y porque esta iniciativa es tremendamente bonita y estupenda.

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2 comentarios en “Alice Kellen: lluvia de emociones

  1. Hola! Totalmente de acuerdo, esta historia se convirtió en una de mis favoritas ya desde la primeras páginas y eso que a mí no me gustan las historias cortas!!!
    Me has dado ganas de releerla, no tardaré mucho 😊
    Un beso
    S

    Me gusta

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